MATADEROS DE SARAMALACARA

Lo habitual cuando un artista empieza a consolidarse dentro de una escena (la ahora llamada “underground” en este caso) es que afine su propuesta, que tome los elementos que lo hicieron destacar y los lleve más lejos. Lo contrario sería retroceder en identidad y apostar por un molde más comercial y reconocible, algo que implica el riesgo de diluir aquello que hacía interesante la propuesta inicial, ¿ el conflicto es un identitario?

MATADEROS, el nuevo proyecto de Sara Azul Froján, por extraño que parezca, parece moverse entre ambos extremos, con resultados ambiguos que se notan en la opinión de sus oyentes.

CONTRASTES E IDENTIDAD

El contraste y la comparación con su primer álbum es inevitable. allí, sara construía una estética más extraña y original, sobre todo comparado al resto de los artistas de su país de origen, en Heráldica construyó algo que parecía un universo ligado al descubrimiento dentro del caos de internet. En MATADEROS, en cambio, desde “Señal de Dios” se percibe una intención más a copiar la identidad cercana al universo de Playboi Carti. Los adlibs, los hooks y obvio algunos de los productores replican ese modelo, lo que diluye la identidad del proyecto. sin embargo, esa aparente falta de definición convive con una construcción conceptual más interesante de lo que parece a primera escucha, o al menos, en eso pienso al escucharlo una y otra vez en bucle mientras escribo esto


el concepto dentro de la estructura

El álbum se presenta como inspirado en la infancia y adolescencia de la artista, el propio título alude a la zona donde creció, pero las letras rara vez desarrollan esa dimensión autobiográfica, tal como se pensaría, predominan temas como desamores, interés superficial de otras personas o una sensación de poder y confianza actual, como es costumbre en el género, abordados con letras a veces repetitivas y rimbombantes, apoyadas en flows genéricos, que no aportan algo interesante en la mayoría del proyecto, no obstante, esa desconexión entre concepto y contenido también puede leerse como el reflejo de la sociedad contemporánea.

Ahí es donde MATADEROS adquiere una virtud interesante, a partir de una teoría. Los tracks cortos, que no tienen un impacto significativo en el oyente, las ideas que aparecen y desaparecen, los estímulos que no terminan de desarrollarse, todo remite al acto del doomscrolling y al consumo constante de contenido en el internet actual. las canciones funcionan como estos canales de sobreestimulación que llegan rápido, generan una impresión momentánea y se desvanecen antes de producir un impacto duradero, tal como sucede también con los sucesos en la actualidad. En ese sentido, el álbum puede entenderse como una especie de meta-comentario sobre las relaciones en el presente, donde los vínculos con la realidad son breves, extraños y muchas veces inconclusos.


Estética y Subtexto

Esa lectura se refuerza en la estética visual presente en los videos de los singles: “CREO QUE NOS PODEMOS IR”, “DESPACIO”, “Señal de Dios” la portada y el propio título, que parece construir un universo coherente en relación a esta idea que menciono, la adolescencia de la artista aparece entonces como un punto de contraste frente a un pasado que sugiere experiencias más definidas, el presente se muestra saturado y efímero. MATADEROS sugiere todo esto a través de una especie de metáfora estructural o subtexto conceptual estructural.


Análisis Musical y Producción

Musicalmente, el disco también ofrece aciertos claros, como en “3FACES FREESTYLE” que destaca como uno de los momentos más sólidos y originales, al fusionar elementos musicales interesantes. la producción, además, es consistentemente brillante, con participación de productores vinculados a proyectos del entorno Opium que aportan texturas atractivas y beats realmente enérgicos. “IK U GONNA DIG THIS”, producida por Dylan Brady (100 gecs), resume a la perfección uno de los problemas pero también aciertos del álbum, tanto el potencial como la limitación del disco, es una base con personalidad que apenas alcanza los 51 segundos, no me lleva a nada, no me quedo con absolutamente nada.

Paradójicamente, los beats fuera de su calidad pueden resultar algo repetitivos, pero la corta duración de los tracks evita que esa monotonía se vuelva evidente. El álbum avanza a saltos. esa experiencia puede sentirse frustrante o deliberada, dependiendo de la lectura del receptor, tal vez sea falta de desarrollo o representación de un ecosistema contemporáneo dominado por el sobreestímulo.


CIERRE DEL PROYECTO Y DEL TEXTO

Otro problema aparece con el cierre. “3FACES FREESTYLE”, por su originalidad en comparación con el resto del proyecto y su capacidad de condensar los elementos más interesantes del álbum, funcionaria como un final natural. Sin embargo, hay dos temas mas por delante de este que no aportan ideas nuevas ni dirigen la seudonarrativa a un desenlace interesante. se perciben como “relleno” que diluye el impacto, un final irrelevante que no amplía la “construcción conceptual” previa. pero en un álbum que parece apoyarse en la lógica de estímulos breves, este desenlace refuerza la sensación de desplazar porque incluso el cierre llega sin una conclusión real, tal como en su comparación.

En ese sentido, MATADEROS de la artista Saramalacara funciona como un proyecto incierto. por un lado, deja la impresión de ideas que no terminan de consolidarse y por otro, esa misma fragmentación estructural construye un retrato convincente del presente digital y de la extrañeza de las relaciones actuales. entre la insinuación y la falta de desarrollo, el disco se mueve en un terreno inestable, pero divertido.

  • Alfonso Aisay

SEXOTICOS

🌟

SEXOTICOS 🌟

Siguiente
Siguiente

REVIEW: La Magia del Swagg